domingo, 5 de julio de 2015

Tarta de cerezas de Bolea, la perla roja

El año pasado descubrimos por un casual comentario, la  feria de Bolea, (localidad que se encuentra en la Hoya de Huesca y que capitaliza La Sotonera), que se celebra un fin de semana el mes de Junio coincidiendo con la recolecta de tan ansiada fruta, la cereza. Además allí descubrimos un aceite de excelentísima calidad y su molino, tuvimos el lujoso honor de participar de las enseñanzas de quién vive por y para el aceite cum laude en calidad. Pero de esto hablaremos en otro post. Hoy nos dedicaremos a la perla roja.
Muchas son las formas de poder degustar esta crujiente y dulce fruta, en mi opinión, la mejor es recién lavadas y al natural, pero... claro, la tendencia a crear es inevitable. 
La culpa fué de unos panecilos de leche, que se quedaron duros, y me negaba a tirar. 
A partir de aquí, imaginé cómo hacer que ese pan acompañado de las cerezas fuera un éxito al paladar.

Ingredientes:
Para la base haremos un pudding enriquecido:
(Puedes utilizar la mitad de los ingredientes si prefieres que la base sea más fina)
Dos panecillos duros o no tan blandos como deberían...unos 200grs.
Leche suficiente para hidratarlos (con medio litro puede ser suficiente)500grs.
6 huevos enteros L ( 63 a 73 grs), 400 grs aprox.
Azúcar moreno, 250 grs. aunque depende de lo dulce que te guste
1 sobre de azúcar vainillado (8 grs.)
100 grs de avellanas tostadas molidas.
100 grs de coco rallado

Para las cerezas, una suave crema:
600 grs de queso crema (untable) natural
100 grs. de azúcar blanco ( para no interferir en el color final)
1 sobre de preparado para gelatina de fresa ( 4 raciones, 85grs)
Cerezas partidas por la mitad deshuesada, 250 grs.

Comenzamos?:
Precalienta el horno a 200ºC
Prepara un molde, (te recomiendo que lo hagas forrándolo con papel de hornear)
Mezcla hasta su completa disolución el azúcar en la leche
hidrata el pan desmigándolo en la leche endulzada
Pica muy bien las avellanas, tanto que casi empiece a parecer la masa para turrón.
Bate los huevos en otro recipiente.
Mezcla los huevos con la leche endulzada y el pan que lleva
añade las avellanas y el coco rallado.
En este paso dependerá de como te guste el pudding, si prefieres que se noten los trozos de pan o te inclinas a optar por una base homogénea, fácil al corte y suave al paladar.
Si escoges la suavidad, bate con una batidora de cuchillas toda la mezcla
Vierte la mezcla en el molde y hornea.
Verás que se abomba y amenaza con salirse del horno pero no te preocupes, bajará mucho cuando enfríe.
Cuando esté dorado comprueba que está hecho introduciendo una varilla en el pudding. Si ves que no sale del todo limpio pero que tampoco está líquido lo puedes sacar, con el calor interior se terminará de hacer y no quedará seco.
Deja enfriar en el molde. 
Mientras horneas y se enfría prepara la crema de queso:
En una cazuela vierte 250 grs de agua (o la mitad del agua en total que indique el fabricante para un sobre de 4 raciones), calienta hasta casi hervir y echa la gelatina de fresa en polvo y el azúcar, aparta del calor y remueve hasta que se disuelva del todo, deja templar y añade el queso mezclando hasta que quede una crema suave y homogénea, reserva fuera del frigorífico, removiendo de vez en cuando (no te la comas que te veo venir!!)

Con un aro un poco mas pequeño que el molde, corta tu pudding, aparta los restos y resérvalos.
Adorna con mitades de cerezas deshuesadas


Cubre con mucho cuidado y léntamente con la crema de queso
Mete el conjunto en el frigorífico durante unas horas, mejor si es toda la noche.


Con los restos del pudding y de la crema puedes hacer pequeños postrecitos en vasos, desmigando el pudding:
 ¡Besitos de cereza!!

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